La Comisión Europea impuso a Apple una multa de 1,953.6 millones de dólares por imponer restricciones desde su App Store a competidores de su servicio de música en streaming, especialmente favoreciendo a Spotify.
Apple sostiene que la multa carece de evidencias y beneficia a Spotify, argumentando que la Comisión no encontró daño al consumidor y desconoce la realidad de un mercado próspero.
Bruselas ordenó a Apple retirar las restricciones y abstenerse de prácticas similares en el futuro.
Apple destaca que Spotify no paga por los servicios que le ayudaron a ser reconocido mundialmente.
La multa equivale al 0.5% de la facturación anual de Apple. La Comisión Europea acusa a Apple de abusar de su posición dominante en la distribución de servicios de streaming de música a través de la App Store.