La familia Calveti ha sido conocida por su devoción y amor hacia Dios, a quien consideran el centro de sus vidas. La pasión por rendirle la honra que merece por Su amor inagotable es evidente.
A través de su música, buscan transmitir la importancia de mantener una estrecha relación con Dios, cuidándola con la misma dedicación que se le da a un jardín. Por ello, con esta canción, desean ministrar la necesidad de nutrir la fe y la presencia divina en la vida de cada cristiano.