Especialistas brindan recomendaciones para mantener la salud articular

Las articulaciones, esos puntos de unión entre huesos que nos permiten realizar una variedad de actividades cotidianas, merecen una atención constante para mantener la agilidad y fluidez de nuestro cuerpo. Es preferible prestarles cuidados de manera habitual en lugar de esperar a que nos causen molestias o dolores.

Los especialistas destacan la importancia de estas estructuras que conforman el aparato locomotor y trabajan en equipo con huesos y músculos para permitir el movimiento y el trabajo del cuerpo humano.

Con el paso de los años, la capacidad de regeneración de los tejidos articulares disminuye, lo que puede llevar a desórdenes que se manifiestan con dolor y, a largo plazo, provocan rigidez y falta de funcionalidad en las articulaciones. Es por esto que es crucial adoptar medidas prácticas y cambios de estilo de vida para ralentizar o retrasar el proceso de deterioro articular y reducir el riesgo de trastornos relacionados con la edad.

El doctor Antonio Ponce Vargas, médico reumatólogo, advierte que existen más de un centenar de enfermedades reumáticas, entre las que figuran la artrosis, la osteoporosis, la fibromialgia, la artritis reumatoide, entre otras. Por lo tanto, es esencial que los reumatólogos se encarguen del diagnóstico y tratamiento de estas afecciones.

Las articulaciones más expuestas son las de las rodillas, las manos y las vértebras lumbares. Las rodillas y las lumbares, al ser articulaciones de carga, tienden a desarrollar más problemas de desgaste y dolencias. Por otro lado, las manos y muñecas sufren debido al uso y movilidad frecuente.

Para cuidar nuestras articulaciones y reducir el riesgo de enfermedades articulares, podemos seguir algunas recomendaciones:

  1. Practicar actividad física regular que no impacte en exceso las articulaciones, como natación, caminar, bicicleta o gimnasia sin cargar peso.

  2. Mantener un peso corporal adecuado y seguir una dieta saludable, evitando alimentos ultraprocesados y ricos en grasas o que generen ácido úrico.

  3. Mantener una buena higiene postural y evitar posturas corporales que puedan dañar las articulaciones.

  4. Llevar una dieta equilibrada que incluya alimentos con ácidos grasos omega-3, vitamina E y antioxidantes, que protegen la salud articular.

  5. Beber al menos 2 litros de agua al día para mantener una buena hidratación y proteger el cartílago.

  6. Descansar adecuadamente después de hacer ejercicio y disfrutar de un descanso general, utilizando colchones y almohadas adecuados.

  7. Bajo supervisión médica, considerar complementos alimenticios con colágeno, magnesio, vitamina C y antioxidantes, así como antiinflamatorios naturales como cúrcuma, condroitina o glucosamina, que pueden contribuir a la salud articular.

Cuidar nuestras articulaciones no solo nos ayudará a evitar dolencias futuras, sino que también nos permitirá mantener una vida activa y plena. Recordemos que es mejor prevenir que lamentar, y cuidar nuestras "bisagras locomotoras" debe ser una prioridad en nuestra vida diaria.