La banda que clonó tarjetas y estafó a más de 40 personas

Jorge llegó a una gasolinera ubicada en la zona 18. Llenó el tanque y pagó con tarjeta de crédito. El empleado le dijo que la transacción había dado un error y le preguntó si deseaba que pasara la tarjeta una vez más. Jorge recordó que eso ocurre a veces y aceptó sin cuestionar. El cobro fue aceptado.

Varios días después, a Jorge le fue notificado de un cobro en su tarjeta de crédito. Pensó que se trataba de un error. Tras realizar una alerta en el banco, se percató de que antes de la cancelación de la tarjeta, esta fue usada varias veces.

Jorge tuvo suerte, pues los cobros fueron mínimos y pagaba un seguro que le permitió recuperar su dinero rápidamente. En otros casos, los gastos realizados son altísimos y muchas personas no han podido recuperarse.

Las gasolineras

Los fiscales del Ministerio Público comenzaron a recibir múltiples denuncias de clonaciones de tarjetas de crédito. Al profundizar en las denuncias, los investigadores se percataron de que las denuncias tenían un denominador en común: el último cobro aceptado por los usuarios, previo a la clonación y denuncia, ocurrió en dos gasolineras.

La investigación inicialmente la tenía la Fiscalía Metropolitana, pero fue trasladada hacia la Fiscalía de Crimen Organizado.

Las víctimas de la clonación de las tarjetas usaron los servicios de estas gasolineras y poco tiempo después recibieron las alertas de consumos que no habían realizado ellos.

Los clientes denunciaron y bloquearon sus tarjetas, aunque, en muchos casos, los consumos ya se habían cargado.

Esto compraban

Parte de la investigación que realizó el Ministerio Público fue verificar las compras que los clonadores de tarjetas hicieron.

"Compraban de todo y en montos excesivos", informó una fuente con conocimiento en el tema.

Aunque unos se encargaban de clonar las tarjetas, otros hacían los consumos o pagos en supermercados, tiendas de comida rápida, veterinarias y telefonías. Los pagos iban desde Q500 hasta los Q120 mil

"Llegaban a hacer varios consumos, pero gastaban en exceso. Uno, por ejemplo, fue a comprar un montón de bolsas de concentrado para su perro. Otros compraron varios celulares de alta gama", informó la fuente.

(Foto: PNC/archivo)

Así operaban

Tras varios meses de investigación, los fiscales determinaron cómo operaban los clonadores y vincularon, directamente, a trabajadores de dos gasolineras ya identificadas, quienes atendían en la modalidad de servicio completo.

Cuando llegaba un cliente le atendían. Se encargaban de servir el combustible requerido, pero a la hora de cobrar era cuando clonaban la información.

El cliente entregaba la tarjeta y el trabajador hacía el aparente cobro, pero en lugar de pasar la tarjeta por el POS, lo hacía en el aparato clonador de la banda. Luego le decía al cliente que había ocurrido un error en la conexión y que debía pasar de nuevo la tarjeta.

La segunda vez realizaban el cobro y le hacían creer al cliente que todo estaba bien, aunque segundos antes ya le habían clonado la tarjeta.

Los trabajadores que hicieron esto estaban asignados a dos gasolineras, una ubicada en la calzada Roosevelt y la otra en la zona 18 capitalina.

Dentro del caso, al menos 41 personas denunciaron haber sido víctimas. Los robos ocurrieron en 2016.

"Los Clonadores"

La fiscalía bautizó a esta estructura como "Los Clonadores". Según la investigación, la banda empezó a operar en 2016; contaban con aparatos especiales que les permitía clonar tarjetas de débito o crédito.

Uno de los líderes fue identificado como Giovanni Javier Morataya, alias "Banano" o "Comprasdoski". Este, según los fiscales, era quien tenía la tecnología para las clonaciones y quien facilitaba estas herramientas a la estructura.

Como parte de la investigación realizada por el Ministerio Público, se incluyó el método de escuchas telefónicas en contra de la estructura de la banda y fue así como lograron identificarlos y capturarlos.

Los integrantes fueron capturados en 2017 y fueron identificados como:

  • Luis Alonzo Ruiz Aguilar, "Cara de Chucho"
  • Giovanni Javier Morataya Andres, "Banano" o "Comprasdoski"
  • Romualdo Domingo de León, "Mingo"
  • Luis Antonio Valenzuela Sandoval, "Wicho"
  • Adolfo Fernando Peralta Reyes, "Gordo"
  • Walter Rolando de León Tambriz, "Chino"
  • Madelin Romero Rodríguez
  • Gustavo Adolfo Navas Cuezzi
  • Frederick Gustavo Reyes Pinto
  • Harold Lindsay Amoss Rodríguez

Todos enfrentaron proceso penal por asociación ilícita y estafa propia de forma continuada. Los últimos de la estructura fueron condenados en junio de 2024. La banda quedó desarticulada.