Una Inspiradora Historia de Superación: Rickey Hill y su Camino al Éxito
Atado por el peso de los aparatos ortopédicos que le vinculaban las piernas, Rickey Hill creció soñando con el sonido de su bate golpeando una bola que se dirigía al campo. A pesar de las adversidades y las incontables operaciones exploratorias, nunca dejó de creer en su sueño.
Hijo de un predicador baptista, Hill confiaba en que el plan de Dios estaba en conflicto con su pronóstico médico. A los ocho años, rompió los aparatos ortopédicos que enderezaban sus piernas y agarró un bate de béisbol. Su valentía y determinación eran regalos divinos.
Gracias a sus habilidades como bateador y su determinación, Hill consiguió una prueba con los Expos de Montreal a los 19 años. Aunque fue despedido del equipo, jugó cuatro temporadas en ligas menores de béisbol.
Red Murff, el cazatalentos que descubrió a Hill, lo llamó "el mejor bateador puro que jamás había visto". Hill se retiró cuando su salud lo impidió, pero ya había alcanzado su sueño.
A pesar de los desafíos y momentos difíciles, nunca perdió la esperanza ni la fe en la soberanía de Dios. Las cirugías le devolvieron la movilidad, y hoy, agradece por cada paso.
En agosto, Hill lanzó la primera bola en un partido entre los Ángeles de Los Ángeles y los Rangers de Texas.
Su historia, convertida en película, es una prueba de la fidelidad de Dios. Comenzó como un pequeño libro familiar, que finalmente llegó a Hollywood. Escrito por el guionista de "Hoosiers" y "Rudy," esta película ha acercado aún más a Hill a su fe.
"Por lo que pasé, me acerca más a Jesucristo", dijo Hill emocionado. "Sé que esta historia fue ordenada incluso antes de que yo estuviera en el vientre de mi madre". Una historia de perseverancia y fe que inspira a todos a creer en sus sueños.