En el último día de la campaña, la madre subió al escenario con su bebé de ocho meses llamado Gifts para compartir con la multitud el milagro que Dios había obrado en la vida de su hijo.
El niño había estado hospitalizado durante dos semanas luchando contra la malaria y la fiebre tifoidea.
Según CfaN, la madre llevó a su hijo sin vida a la cruzada y mientras los evangelistas intercedían por los enfermos, el niño volvió a la vida en los brazos de su madre.
“Mientras hablaba con la madre, no tuve más palabras que agradecer a Jesús por resucitar a los muertos. Toda la multitud alababa a Dios. Jesús es la resurrección y la vida. Él es el único que puede resucitar a los muertos”, declaró el evangelista David Rotärmel.
Previo a ello, el evangelista Lukas Repert había compartido una palabra que hablaba sobre la resurrección en niños, lo que aumentó la fe de todos los que asistieron a la cruzada.
Junto a Daniel Kolenda, el presidente de CfaN, otros evangelistas del ministerio predicaron el Evangelio simultáneamente en Ugwunagbo y Umuahia, en el estado de Abia, del 29 de febrero al 3 de marzo.
El equipo estaba convencido de que algo extraordinario iba a suceder y durante los días de la cruzada fueron testigos de salvaciones, sanidades y liberaciones.
“Jesús es verdaderamente la resurrección y la vida y la ciudad de Umuahia nunca volverán a ser las mismas después de que el poder de Dios barrió esta región esta semana”, expresó el ministerio al finalizar su reporte.