Los expertos en Italia están realmente sorprendidos y preocupados de cómo sucedió esta tormenta cuando debería haber habido inundaciones y en cambio solo hubo sequía, afectando no solo el turismo en la ciudad sino también la forma de llegar a diferentes sitios.
Los ríos y lagos de Italia tienen una grave escasez de agua. Por ejemplo, el río Po, el río más largo de Italia, tiene actualmente un 61 % menos de agua de lo normal.
También ha habido menos nevadas en los Alpes, combinado con la falta de lluvia además de los sistemas de alta presión y las fases lunares, todo lo cual se combina para significar que las rutas estratégicas de acceso a la ciudad están afectando a las góndolas, taxis acuáticos y ambulancias fluviales.
El pastor Lamartine Posella aseguró que es este clima atípico el que puede interpretarse como una señal del inminente regreso de Jesús, pues las lluvias en su país, Brasil, han sido las más desastrosas de toda su historia porque no sucede muy a menudo.
"El clima está loco. Creo que Dios está enviando una señal a su pueblo", dijo el pastor.
Ambas situaciones, ya sea sequía o lluvia desde Italia hasta Brasil, Posella las ve como señales del regreso de Jesús porque son muy atípicas, excluyendo los terremotos en Turquía y Siria.
El pastor sugirió que las personas, creyentes o no, deberían prepararse para el regreso de Jesús orando y estudiando la Palabra del Señor.