En la mañana de este lunes 29 de enero, las redes sociales se llenaron de decenas de comentarios, chistes y memes que hacían referencia a la aparente extensión del primer mes del año, considerado por muchos como interminable.
Aunque solo restan dos días para que finalice enero, los internautas han compartido diversas reacciones respecto al quinto lunes del mes, cuestionándose si alguna vez llegaremos a febrero.
El experto Zhenguang Cai de la Universidad de Londres explicó que este fenómeno se debe a que enero resulta ser un mes "aburrido" en comparación con diciembre, que está lleno de festividades. La alegría y entusiasmo generados por las actividades intensas en el último mes del año eclipsan completamente a enero, haciendo que los días se perciban más tediosos y con menos actividades.
Adicionalmente, se argumenta que otra razón para la percepción de que enero transcurre más lentamente, en comparación con otros meses, está relacionada con la preocupación económica que surge a raíz de los gastos excesivos en diciembre. Las deudas acumuladas en enero, derivadas de compras y celebraciones, hacen que las personas estén más enfocadas en las fechas de pago.
A pesar de la sensación de que enero se extiende más allá de lo normal, algunos mantienen una actitud positiva, ya sea por convicción personal o como parte de sus "Propósitos 2024" establecidos en diciembre. A pesar de la falta de recursos económicos y el cansancio, aquellos que comienzan el día con una sonrisa persisten, aunque sean pocos en comparación con aquellos que sienten que enero ha durado todo un año.
Otra teoría relacionada con la duración de enero se vincula con la dopamina, el neurotransmisor asociado con la motivación y el estado de ánimo, que influye en nuestra percepción del tiempo. Según esta hipótesis, todos tenemos un "reloj de la dopamina" que tiende a desacelerarse al inicio de cada año, afectando la percepción temporal de las personas.