Anthony Perdomo: de tocar piano de cartón a estar en escenarios del mundo


febrero 06, 2024 - 770 vistas

l guatemalteco ganó un importante festival de piano en Italia y pronto se presentará en el mítico Carnegie Hall de Nueva York. Su pasión por la música lo llevó a lugares donde ha puesto en alto el nombre de Guatemala. Soy502 conversó con el artista durante una presentación exclusiva en su país. 

Creció en la zona 6 de la ciudad y ahora reside en Miami para perfeccionarse como parte de los premios que ha recibido en importantes competencias, "de niño fue complicado tener contacto con arte, sin embargo, en algún momento descubrí el piano y decidí que sería lo mío por el resto de mi vida". 

Anthony Perdomo, el pianista genio que brilla en el mundo

¿Cómo descubrió su arte?

"A los 18 años asistí a la iglesia y me llamó la atención el piano, me acerqué un día y pedí que me mostraran cómo se usaba, a partir de ahí no lo quise dejar", contó en la entrevista. 

"Poco a poco fui preguntando e investigando más acerca del instrumento y el pianista de la iglesia me escuchó y me dijo: 'tienes mucho talento, ¿por qué no vas al conservatorio nacional de música? Creo que te vendría bien estudiar ahí', el día que llegué me dijeron que no podían aceptarme porque ya era muy grande, pero si mostraba mis capacidades podría entrar al segundo año". 

"Logré pasar el examen pues fui autodidacta, aprendí con tutoriales de Youtube y siempre me cautivó la música clásica, era algo que me causaba dudas, estudiaba los movimientos de las manos de los pianistas y me llamaba la atención ver todos los conciertos, pronto logré encontrar empleo tocando como acompañamiento del coro de niños en la Escuela Municipal de Música, eso me servía para poder continuar con mis estudios". 

Prácticas en un piano de cartón 

Como no tenía para comprar un teclado, mi hermano y yo hicimos uno de cartón, movíamos las teclas con una regla y con un marcador anotábamos la distancia que hay entre cada tecla y así sacábamos canciones, luego las probaba en el teclado de mi trabajo o la iglesia y veía que sí funcionaba. Así logré practicar alrededor de dos años".