mayo 26, 2023 - 765 vistas
En el año 2019, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe en el cual se planteaba la posibilidad de que el trabajo nocturno pudiera ser un factor de riesgo probable para el desarrollo de ciertos tipos de cáncer, como el de mama, próstata y colorrectal. Se argumentaba que los turnos nocturnos podían alterar ciertos genes relacionados con el cáncer debido a daños en el ADN. Sin embargo, otras organizaciones dedicadas a la investigación del cáncer han refutado esta afirmación, señalando que no existe una relación directa entre el trabajo nocturno y la aparición de cáncer.
Una de estas organizaciones es Worldwide Cancer Research, la cual ha llevado a cabo numerosos estudios que no han encontrado evidencia concluyente que respalde la teoría de la OMS. Sin embargo, sí han encontrado que el trabajo nocturno tiene consecuencias negativas para la salud en general. Trabajar durante la noche puede aumentar el riesgo de sobrepeso y obesidad, y estas condiciones sí se han relacionado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer.
El principal factor detrás de los efectos negativos del trabajo nocturno en la salud es la alteración de los ciclos de sueño y el ritmo circadiano. Al invertir los horarios naturales de descanso y actividad, los sistemas del cuerpo humano se desajustan y pueden cometer errores. Además, estudios han demostrado que comer durante la noche puede tener un impacto significativo en los niveles de azúcar en la sangre.
Según una cápsula de salud publicada por los National Institutes of Health, limitar las comidas durante la noche es una medida recomendada para reducir los riesgos para la salud asociados con el trabajo nocturno. Investigaciones han revelado que comer de noche puede elevar los niveles de azúcar en la sangre hasta un 6.4% en promedio, aumentando así el riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades cardíacas y obesidad. Es importante destacar que este efecto no se observa cuando se consume la misma cantidad de alimentos durante la mañana.
En resumen, aunque no existen pruebas concluyentes que respalden la afirmación de que el trabajo nocturno es un factor causante de cáncer, sí se ha demostrado que tiene un impacto negativo en la salud general. Los estudios indican que alterar los ritmos circadianos y comer durante la noche puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades como la obesidad, la diabetes y los trastornos cardíacos. Por lo tanto, es importante que se tomen medidas para minimizar los riesgos asociados con el trabajo nocturno y se fomente un estilo de vida saludable para aquellos que trabajan en turnos nocturnos.