julio 26, 2024 - 512 vistas
El próximo martes 5 de noviembre se llevarán a cabo las elecciones en Estados Unidos de América. Por el momento, la carrera se disputa entre el republicano de 78 años, Donald Trump, y la actual vicepresidenta del partido Demócrata, Kamala Harris, de 59.
Cada cambio de gobierno en esa nación del norte impacta la geopolítica mundial y a Guatemala de manera especial dada su posición geográfica estratégica.
Los temas que definitivamente impactarán en el país están relacionados con cuestiones migratorias y económicas, según analistas consultados.
Posible tensión migratoria
Nicholas Virzi, analista independiente y docente universitario, describió que a la actual administración en Guatemala le iría mejor si quedan los demócratas en EE.UU., pues las autoridades en este momento reciben mucho capital político por su relación con el Departamento de Estado.
"Eso es de suponer, por estar en la misma línea ideológica. La administración Biden-Harris le ha puesto mucha atención al gobierno de Arévalo", expuso, y agregó que si gana Trump, EE.UU. podría dejar de presionar con el tema de la petición de renuncia de la Fiscal General.
Otro aspecto que resalta el analista en caso triunfe el Partido Republicano es que se abrirá una posible área de tensión con el tema migratorio, algo que no sucedería con el Partido Demócrata.
Además, recordó que en la pasada administración de Trump, hubo fuertes recortes a la cooperación de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, hay puntos medios, por ejemplo, la postura del actual gobierno de Guatemala, que ha manifestado el apoyo para Israel y Taiwán (dos temas importantes para EE.UU.) que es del beneplácito para ambos partidos.
Otro aspecto que destaca es que Biden continuó con muchas de las iniciativas de Trump durante su mandato, por ejemplo, sacar la manufactura estadounidense de China y traerla a las playas cercanas a EE.UU. (nearshoring). "Ese es un tema bipartidista porque no se puede seguir dependiendo de ese país en el tema de equipamiento, sobre todo el militar", expuso.
Tampoco se puede dejar de lado la influencia de Trump en las decisiones de los demócratas, como cuando frenó solo con sus opiniones la firma de la Alianza Transpacífica y los demócratas con Barack Obama al frente evitaron involucrarse (debido a que afectaba a los Estados comprendidos en el sector de la manufactura, un importante caudal político).
Implicaciones con China
Virzi considera que si gana Trump y Guatemala se empieza a acercar económicamente a China, no le iría nada fácil al Gobierno de Arévalo.
"A Harris no la veo tan dura con ese país, obviamente hay un descuido de EE.UU. con Centroamérica en estos momentos, ya que la región comercia más con China que con ellos", expuso.
En el caso de Trump, su atención se concentrará más en el gobierno de Xiomara Castro, en Honduras, en el de Gustavo Petro, de Colombia, y quizá en el de Claudia Sheinbaum, en México, según el analista. "No tiene por qué estar en pleito con Guatemala, su enfoque estará en los temas de migración y drogas", manifestó.
Eso sí, hay una cuestión que Virzi destaca en caso de que gane Harris, ya que se avizora que podría inmiscuirse en cuestiones democráticas guatemaltecas con comunicados, opiniones y pronunciamientos. Sin embargo, reflexiona sobre la forma en que ella llega a la candidatura, sin un solo voto, sin delegados y hasta hace poco sin financiamiento. "Es legal, pero sería contradictorio", finalizó.
Cuestiones de migración
El analista Enrique Godoy lo ve de esta manera, si queda Kamala Harris, estaremos en un modelo que buscará atacar las causas raíz en los países en donde se origina la migración (como Guatemala), para tratar de reducirla. "Eso se haría con proyectos de inversión y empleo en modelos rurales", describió.
Según Godoy, en un panorama Demócrata, las políticas que rigen las fronteras son diferentes a las migratorias y en las primeras prevalecerá la intención de no separar familias y evitar que estás lleguen hasta ahí. También se impulsarán acciones para evitar la saturación en los centros de detención temporal en caso, gane Harris.
Sin embargo, hay que diferenciar las políticas de deportación y expulsión, entendiéndose que las primeras son después de un proceso judicial, mientras que las otras se aplican cuando no hay una gestión de asilo previa.
"La diferencia entre un gobierno y otro es que Trump ha dicho que va a deportar a cualquiera que esté irregular, pero eso tiene un problema de fondo y es que la economía de EE.UU. depende demasiado de los trabajadores migrantes y ese impacto sería demasiado fuerte", expresó.
Además, Godoy considera, respecto de las personas exiliadas por cuestiones políticas, que se debe recordar que ahí aplica una política de Estado que ha prevalecido durante años. Lo que sí puede cambiar y ahí coincide con Virzi, es que se podrían recortar los fondos que financian los proyectos de USAID, ya que durante su administración Trump los recortó.
"Hubo más deportaciones en tiempos de (Barack) Obama que consu sucesor", expresó, pero los fondos para la agenda de género, inclusión, contratación de más mujeres y ese tipo de políticas sociales, se verán mermadas, explicó.
Respecto al nearshoring, Guatemala podría participar, pero a un nivel más bajo, con manufactura no pesada, como ropa, textiles y call centers. "Tenemos una posición logística importante que puede seguir creciendo", dijo Godoy.
"A Trump no le importa"
Un experto en relaciones internacionales que prefirió omitir su nombre por cuestiones laborales, lo resume así: "Trump llega, amenaza y después negocia. Para él, cada país hace lo que le dé la gana. No tiene aliados, lo ha dicho muy claro, solo socios temporales, porque para él, primero está EE.UU., después EE.UU. y en tercer lugar, EE.UU., muy por encima de todos".
Además, refiere que, basado en lo anterior, el candidato Republicano no está dispuesto a inmiscuirse en temas democráticos. "Con la presente administración (la del demócrata Biden) vimos un papel muy importante para que tomara posesión Bernardo Arévalo, pero a Trump, eso no le importa", concluyó.